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Separación del departamento de Curicó

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Separación del departamento de Curicó

La provincia de Colchagua, creada por las leyes federales de 1826, había nacido con una gran extensión que abarcaba desde el río Cachapoal hasta el Maule. En ese vasto territorio, el departamento de Curicó —cuya capital era la ciudad del mismo nombre— ocupaba la sección sur y había sido, durante los primeros años de vida provincial, incluso la cabecera de toda la jurisdicción. Sin embargo, el crecimiento de la población y la dificultad de administrar eficazmente un espacio tan dilatado fueron madurando la idea de segregar aquel departamento para erigirlo en provincia autónoma. Ese anhelo, largamente acariciado por los vecinos de Curicó, encontró cauce legislativo a mediados de la década de 1860.

El 26 de agosto de 1865, el Congreso Nacional sancionó la ley que creó la provincia de Curicó, desmembrando de Colchagua el departamento homónimo. La nueva jurisdicción no se limitó a reproducir los antiguos límites departamentales, sino que los reorganizó internamente: con parte del territorio se conformó el departamento de Curicó propiamente tal, y con la sección costera se erigió el flamante departamento de Vichuquén. De este modo, la provincia naciente quedó compuesta por dos departamentos. Bajo la administración curicana permanecieron, entre otras, localidades que hoy corresponden a las comunas de Santa Cruz y Chépica, mientras que Vichuquén abrazaba el litoral hasta las inmediaciones del Mataquito, incluyendo a Lolol y Paredones, de la actual provincia Cardenal Caro.

La puesta en vigor de la ley no fue inmediata. El ministro del Interior, Álvaro Covarrubias, informó al Congreso en su memoria de 1866 que “la ley que crea la nueva provincia de Curicó acaba de ser puesta en práctica. El Gobierno, al usar de la autorización que dicha ley le concedía para designar los límites de los dos departamentos que aquella provincia debe contener, ha procurado que ellos sean naturales y bien calculados para facilitar la administración, tanto nacional como local, estudiando al efecto el asunto con la debida detención y recogiendo noticias de las personas más conocedoras del terreno”. El 2 de agosto de 1866, el presidente José Joaquín Pérez dictó el decreto que fijó los deslindes precisos de Vichuquén y, por exclusión, los del departamento de Curicó: el límite norte seguía la línea del departamento de San Fernando hasta la cuesta camino de Lolol a Santa Cruz; al oriente, el cordón de cerros desde esa cuesta hasta Quiriñco y los altos de Caune; al sur, el río Mataquito; y al poniente, el mar. El traspaso administrativo se concretó el 21 de agosto de ese mismo año.

La separación significó para Colchagua una considerable reducción territorial, pero también le permitió concentrar su atención en los departamentos de San Fernando y Caupolicán, que desde 1840 tenían por capital provincial a la primera. Curicó, entretanto, iniciaba su andadura como cabeza de una nueva provincia que heredó la estructura de subdelegaciones que ya existía desde los tiempos colchagüinos: San José de Curicó, Santa Cruz, Paredones, Vichuquén y otras catorce divisiones que habían sido fijadas por el intendente José María Vergara en 1847. El primer intendente de la provincia de Curicó fue Francisco Javier Muñoz, quien ejercía como gobernador departamental desde 1864, y se mantuvo hasta completarse la transición.

Aquel diseño territorial no permaneció inalterado. En 1904 tuvo lugar la creación del departamento de Santa Cruz, que absorbió las comunas de Santa Cruz, Chépica, Quinahue, Pumanque y Lolol. Más tarde, la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo suprimió temporalmente la provincia de Curicó en 1928, anexándola a Talca, aunque fue restaurada en 1936. Finalmente, el proceso de regionalización impulsado por la dictadura militar en 1974 puso término definitivo a la provincia histórica de Curicó, cuyo territorio quedó integrado en la nueva provincia de Curicó, perteneciente a la VII Región del Maule desde el 1 de enero de 1976. La ley de 1865, sin embargo, había marcado un punto de inflexión: el antiguo departamento colchagüino dejaba atrás medio siglo de pertenencia a San Fernando para emprender un camino propio, reconfigurando el mapa administrativo de la zona.