El 1 de diciembre de 1947, la provincia de Colchagua vivió un acontecimiento que transformaría para siempre su vida cotidiana: inició sus transmisiones la Radio Manuel Rodríguez, la primera estación de radio de todo el territorio provincial. Instalada en San Fernando por el empresario curicano Luis Guerra Cruzat, la emisora tomó el nombre del prócer que lideró a los Húsares de la Muerte durante la guerra de la Independencia, un gesto que la vinculaba simbólicamente con la historia patria. La CC-148 —hoy CC-155— vino a llenar un vacío de comunicación en una zona donde los periódicos locales habían tenido existencias intermitentes y la conexión con Santiago dependía de medios que llegaban con retraso. Desde sus estudios, ubicados en el mercado municipal de San Fernando, la Manuel Rodríguez se convirtió en pocos años en un fenómeno social de primer orden.
La radio no tardó en transformarse en una verdadera escuela de comunicación social y en un actor protagónico de la vida sanfernandina. El periodista Archibaldo “Chito” Morales Villanueva, una de sus voces más recordadas, expresó en 1960 la esencia de aquel vínculo: “Moviliza al pueblo, lo inquieta, lo remece, lo hace palpitar de una manera dinámica, y este es el gran milagro de la Manuel Rodríguez: haberse identificado netamente con el pueblo. Por eso se le quiere, se le respeta, se le hace caso y en muchos sentidos dicta normas sobre el progreso de nuestra ciudad”. La emisora, en efecto, no se limitaba a informar: impulsaba campañas solidarias —como el envío de insumos a los damnificados del terremoto de Valdivia— y promovía iniciativas locales que la convirtieron en la líder indiscutida de la zona durante décadas.
Uno de los momentos más emblemáticos de su trayectoria ocurrió en 1972, cuando “Chito” Morales dio al país la primicia del hallazgo de sobrevivientes del avión uruguayo estrellado en la cordillera. Desde el despacho del intendente Guillermo Sepúlveda, el comunicador lanzó al aire un anuncio que mantuvo en vilo a toda la provincia: “Un hecho dramático está ocurriendo en este momento, señores auditores, que tiene a todos los colchagüinos con el alma en un puño. Se están recibiendo informaciones oficiales de parte de carabineros de que fue encontrado un avión uruguayo perdido en la Cordillera de los Andes en el mes de octubre con un equipo juvenil de rugby”. La noticia, difundida primero por la Manuel Rodríguez, saltó de inmediato a la radio Portales de Santiago y de allí al mundo.
Casi dos décadas después de aquella fundación, en 1966, apareció una segunda emisora en la provincia: Radio Colchagua, en Santa Cruz. Sin embargo, durante sus primeros años, la Manuel Rodríguez mantuvo un dominio casi absoluto de la audiencia. El comunicador Eugenio Jaramillo, fallecido en 2019, ingresó a la radio en 1968. Recordó en 2017 que “la radio Manuel Rodríguez era la única radio de la comuna, alrededor del 90% la escuchaba”. Aun hoy, pese a las interferencias propias de la amplitud modulada y a no haber dado el salto a la frecuencia modulada, la emisora conserva un público fiel: “Manuel Rodríguez para escucharla hay que cambiarse de dial… esa es la virtud de la radio, aún mantiene un público cautivo, tiene gran sintonía en el campo”, explicó Jaramillo, quien se definía con humor como “el Enrique Maluenda” de la estación.
Casi ocho décadas más tarde, Radio Manuel Rodríguez sigue transmitiendo desde los mismos estudios del mercado municipal. Sobrevivió a la competencia de nuevas emisoras, a la televisión y a la revolución digital, amparada en una identidad forjada en la cercanía con su gente. Como reflexionó Jaramillo, en una época en que los medios se multiplican, “entre más emisoras de radio y más canales de comunicación, la gente vive más incomunicada”. La vieja CC-155, con su señal AM y su historia a cuestas, representa lo contrario: una voz que, desde San Fernando, sigue siendo compañía para los campos, los pueblos y las memorias de la provincia que un día fue.


Archibaldo “Chito” Morales.